Las medidas propuestas por la Unión Europea para combatir los efectos del calentamiento global costará a España unos 5.900 millones de euros anuales. La cifra la proporciona el centro de estudios británico Open Europe, que calcula en 73.000 millones anuales hasta el 2025 el coste económico que los cuidados paliativos a nuestro maltratado medio ambiente costarán en la Europa de los Veinticinco, sin incluir Rumania y Bulgaria.
Recortar un 20% las emisiones de CO2, incrementar al 20% la energía procedente de fuentes renovables y usar un 20% de combustibles de origen biológico en el año 2020 pasará una factura elevada a los contribuyentes europeos. Estas propuestas fueron aprobadas en la cumbre de la UE de marzo del 2007, pero según Open Europe no serán eficientes.
A España le correspondería invertir 5.884 millones de euros al año para asumir estas tres medidas. Una cifra respetable, pero bastante discreta si se la compara con la factura de 16.300 millones anuales que deberá pagar Alemania -el país comunitario con más emisiones- y los 11.300 millones del Reino Unido.