El estado de humor de Hanako es, sin embargo, cambiante, y puede modificarse rápidamente si las personas que le están trasteando en la boca le hacen daño o actúan de forma brusca. En ese caso, Hanako dice: “duele”, y comienza a mover su cabeza de plástico.
Los estudiantes podrán, gracias a este robot, practicar como dentistas y desarrollar sus habilidades antes de tratar a personas reales. Asimismo, el robot servirá para evaluar los avances de los estudiantes.
En la demostración, realizada bajo la atenta mirada de un instructor, un inexperto dentista pudo reaccionar y cambiar de estrategia para su tratamiento, gracias a los mensajes emitidos por Hanako.
Para aumentar el realismo del dispositivo, el robot puede, además de mover los ojos, mover sus párpados, su mandíbula y su lengua. Asimismo, es capaz de soltar un líquido que parece saliva y relajar lentamente los músculos de su mandíbula para imitar las muestras de fatiga o cansancio de un paciente real.